EÓN ES UNO

Souvenirs

Las botellas de vino vacías se apilan en la esquina. Las caricias se condensan a la medianoche; las horas se evaporan a través de mis manos, rodeando sus caderas desnudas, tibias, cubiertas bajo el velo rojo de siempre, penumbra con disfraz de luz.

Un sostén cuelga del marco de la ventana, un par de bragas yace en el piso, junto a mi cama. Se aproxima el fin de semana: llega el tiempo de los remordimientos, las contradicciones interiores y el abandono de los cuerpos.

¿Cuántos lápices labiales color escarlata puede albergar un cajón? Todos los que quieras, son tuyos ahora, atesóralos como los labios que alguna vez los usaron, sólo para ti.

{El otro día dejaste tus medias en mi departamento. / “Sí, guárdalas, luego paso por ellas.” / ¿Quieres que te las traiga mañana? / “No, guárdalas, luego paso por ellas.” / ¿Y si no vas, las puedo tirar? / “¡No! ¡Guárdalas! Luego paso por ellas… luego.”}

Sí: atesora esas espaldas perfectas tendidas sobre uno de sus costados, junto a ti; esos juegos de lencería translúcida que resplandecen frente a tus ojos, y que luego caen, de vez en cuando, cuando la suerte es favorable; esos muslos que se baten rítmicamente sobre tus muslos, hasta agotar sus energías; esos gemidos que se quiebran y estallan, fugaces, en la obscuridad. Sobre todo atesora la fragancia, el perfume de esos días, días confusos, de altibajos, de profundas turbaciones y vibrante intensidad; esos días de neblina y resplandores que, con toda seguridad, no volverán jamás.

image


{notre père qui êtes aux cieux restez-y et nous nous resterons sur la terre qui est parfois si jolie} *michel blancsubé View Larger

{notre père qui êtes aux cieux restez-y et nous nous resterons sur la terre qui est parfois si jolie} *michel blancsubé


punto de reunión [·]

francisco pichardo, música